Tradiciones

por | 2 Sep, 2022 | Reflexiones

Mientras preparo una caja “Dieciochera” para mandarle a Pedro, la cual hago cada vez que me acuerdo…me di cuenta de que no solo estaba reforzando una tradición sino que además la estaba imponiendo.

Jorge está en Suiza y me queda un poco lejos para haberle mandado una también y Raimundo generalmente celebra esta fecha con nosotros.

(Léase la siguiente frase en tono de adolescente con cara de culo)

“Ya llegó la caja dieciochera de la mamá… Te apuesto que nos pregunta si nos vamos a comer una empanada. Todos los años la misma coooooosaaaa…”

Para Pascua de resurrección a cada uno le mando un nido con huevos de chocolate con la esperanza de que van a esconderlos como lo hacíamos cuando estábamos todos juntos y sin importar la edad que tengan ahora. Sin embargo, y por una razón que aún es un misterio, siempre llegan antes de la fecha  y terminan comiéndose los huevitos antes.

Volviendo a la cajita dieciochera, esta vez iban Negritas, que ahora se llaman «chokitas«, alfajores, manjar, servilletas y remolinos con la bandera chilena. Además me había preocupado de mandarle algo especial a Joelle.

Estando en Ciudad de México, justo nos tocó una exposición de toda la artesanía mexicana en la plaza del Zócalo. Habían más de 500 expositores. ¿Qué cómo lo sé?  Porque pasado un rato Ricardo estaba tan aburrido que comenzó a hacer cálculos.

Squirell moment

En esa misma feria vi un colibrí en tonos rojos de mostacilla un trabajo parecido al que como hace Joelle. Cuando vi el colibrí supe que era para ella.

Una de las características de los Huicholes es que son una de las etnias que ha logrado permanecer “pura” desde los tiempos de la Conquista española.

El arte huichol es una forma de escritura, ya que atreves de cada una de sus creaciones, los huicholes nos cuentas sus historias.

Tradiciones

¿Por qué es tan importante conservarlas?

¿Qué dicen las constelaciones familiares sobre si se deben conservar o no?

Veamos qué significa:

La palabra “tradición” en si misma deriva del latín “tradere” o “traderer” que significa literalmente transmitir, entregar, dar para su custodia. Pasarse el batón. Al igual como en el día del matrimonio de Andre y Jorge.


Cuando Ricardo acompañó a Jorge a que se cambiara a su “traje de novio” en un minuto íntimo,le entregó el reloj Rolex el cual había sido de su papá y que a la salida del colegio el año 1977 su papá se lo había regalado a él. Y ese 29 de julio de 2017 Ricardo le regaló el Rolex a Jorge.

Las tradiciones traen una sensación de seguridad.

Llegamos a depender de ciertos rituales y eventos que nos unifican y traen recuerdos del pasado. Ya sea esa tradición una canción, un ritual, o una comida especial como para nosotros es el guiso de papas de la Mari o la ensalada de papas con mayonesa de la Soledad.

Los jugadores del evento pueden cambiar, pero la tradición sigue siendo la misma y nos mantiene conectados con el pasado, además de construir memorias del presente. La única que hace la ensalada de papas a la altura de la Soledad es la Pilar. Ojalá que Maria Ignacia haya aprendido a hacerla. En cuanto al guiso de papas no hay nadie en la familia que no sepa hacerlo. ¡Hasta Emilio sabe cómo prepararlas!

Son los rituales, tanto grandes como pequeños, los que tienden a crear recuerdos duraderos.

Las tradiciones nos recuerdan que somos parte de una historia que define nuestro pasado, da forma a lo que somos hoy y en lo que probablemente seremos.

¿Cuándo desaparecen las tradiciones me pregunto? Cuando no existe más en la memoria de las personas me responde esa vocecita que todos tenemos adentro.

Creo que todos deberíamos esforzarnos por utilizar todas las oportunidades que se nos aparecen para reforzar los valores y creencias que apreciamos, especialmente los líderes y modelos a seguir. Muchas veces damos por sentado estos valores. Que no nos pase, que nuestras creencias se diluyan tanto con el tiempo, que nuestra forma de vida se vuelva ajena a nosotros.

El violinista en el tejado es la historia de una familia rusa obligada a huir de su tierra natal. En la canción Tradición, Tevye, el padre sabio, dice que, sin nuestras tradiciones, la comunidad humana perdería su base. «Debido a nuestras tradiciones», canta Tevye, «hemos mantenido el equilibrio durante muchos, muchos años… y debido a nuestras tradiciones, cada uno de nosotros sabe quién es y qué espera Dios que haga».

El violinista en el tejado. Canción «Tradición»

Lo que hace que algo sea una tradición es que se transmite de una generación a la siguiente, creando un flujo vivo y dinámico de ritmo como el mismo latido del corazón que nos indica que aún hay vida. Como yo, cuando de niña miraba cocinar a mi mamá, a mi papà, a mis abuelas y bisabuelas soñando que algún día yo pertenecería a esa línea.

Hoy, con nuestra primera nieta en la tierra, creo que es fundamental que los niños sean parte de las tradiciones familiares. Los conecta con ese todo mayor y conduce a una mayor empatía, una felicidad más plena y una ciudadanía comprometida.

Nuestras tradiciones:

Necesitamos desesperadamente nuestras tradiciones.

Parte de nuestra responsabilidad de tener la oportunidad de vivir aquí, en este planeta, es ser parte de la transmisión de nuestras costumbres familiares y étnicas particulares. Al hacerlo, honramos a las generaciones pasadas transmitiendo sus ritos y rituales a la siguiente generación. De esta manera, nuestros linajes familiares se mantienen estables y fuertes.

Dado que las ceremonias nos sobreviven, nos hacen sentir parte de ese sentido más amplio de las cosas a medida que las transmitimos a nuestros propios hijos y a los de ellos. Así es como nos damos cuenta de nuestra inmortalidad, no viviendo para siempre, sino siendo parte de tradiciones vivas. Y sin ellos, tal vez Tevye tenga razón. “Sin nuestras tradiciones”, dice Tevye, “nuestras vidas serían tan inestables como… un violinista en el techo.

Flash back varios años

Estoy visitando a mi abuela en su departamento de Viña del Mar. El sol se ha puesto en una noche clara de Febrero, y estamos sentadas en su cocina desgranando porotos y hablando de la vida. Como ella había hecho tantas cosas en su vida, ese día me habló de lo importante que es tener tu caja de entierro. La caja de entierro es la que tu dejas a “otros” una vez que ya pasaste a otro plano. Como entre sus tantos títulos universitarios estaba el de Arqueóloga, me preguntó: “ Si tu fueses la momia que encuentran en 5000 años más, y ven tu caja, ¿que dirían de ti? ¿Cuál sería la historia de esa mujer?

El cabello de mi abuela es castaño colorín, apenas se le ve debajo de su pañuelo que tapa los “cachirulos” que se ponía sagradamente todas las noches. La observo con los ojos de una niña de doce años cómo va desgranando con una técnica rápida, eficiente que en ningún segundo ha dejado de ser extremadamente femenina y delicada. Tratando a cada vaina como si fuese única y agradeciéndole por estar.

Consciente de mi papel en la línea de la experiencia, vuelvo a mirar a mi abuela y aprendo.

Tradición.

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Soy María Luisa Ginesta

Autora del Libro La Llave y Directora de la Fundación EntreTodas

Todos me dicen Chica, me encanta escribir, conversar y me llena ayudar a muchas mujeres a vivir una vida con propósito sanando su interior.

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